Comienza la temporada del yatismo

Escrito el 12/Marzo/2016 por

El invierno va pasando y de momento aquí sigo, en Faial, este último mes y medio tuvimos un tiempo excepcionalmente bueno, el anticiclón de las Azores estuvo sobre nosotros prácticamente todo el tiempo y apenas llovió unas pocas horas, algo que realmente no es normal en esta época del año... pero bueno, en este caso nos vino bien, porque tanta lluvia y cielo gris al final se hacen cansados.

Entre otras cosas, este buen tiempo implicó que muchos barcos de recreo se aventuraran a cruzar el Atlántico, normalmente desde el Caribe hacia Europa, y como era de esperar la mayoría pasaron por Horta, rompiendo la monotonía del invierno y comenzando a dar algo de color al día a día de este sitio, que al menos en invierno es algo parado.

Un buen día amaneció con el volcán de Pico cubierto por una especie de sombrero y un bonito fular, como si estuviese arranjando-se (i.e. poniéndose guapo) para dar la bienvenida a los nuevos visitantes que en breve empezarían a pasar por sus costas, al fin y al cabo lo primero que se divisa viniendo de lejos es precisamente la parte alta de Pico:

El volcán de pico con sombrero

El mercante que se ve entrando en puerto es el que abastece la isla una vez por semana, lo de vivir en primera línea de costa tiene sus ventajas a la hora de captar imágenes curiosas ^_^

También desde donde estoy situado en el puerto puedo ver muy bien los barcos que entran y salen, este por ejemplo es el cuarto yate de la temporada, en esta época vienen sobre todo barcos grandes como este:

El cuarto yatista del año

Normalmente este tipo de barcos son tripulados por personas contratadas a tiempo completo, desde el capitán hasta el último marinero, y el dueño sólo aparece de vez en cuando, en general quien tiene un barco así tiene muchas otras cosas en las que ocupar su tiempo, y hay quien dice que realmente el comprar un barco de este tipo es más una cuestión de estatus e imagen que no de disfrutar realmente del Mar, pero bueno allá cada cual con su vida.

Lo cierto es que a la hora de maniobrar para arrimarse al muro lo hacen con un cuidado exquisito, desde donde está ese barco en la foto hasta el muro de visitantes, tardó en llegar cerca de 15 minutos.

Pero también hay barcos más normales en esta época del año, como este catamarán francés que fue el tercero del año en llegar, la verdad es que no hablé con ellos, pero me dio la impresión de que eran también empleados moviendo el barco por encargo del dueño, muchas veces se trata de barcos de alquiler, que van del Caribe a Europa o viceversa según convenga:

El tercer yatista del año

Y claro, con barcos de este tamaño el puerto se llena rápido, ya el quinto que llegó lo tuvieron que poner justo delante mío, se llama Anna, alias "la de las tripas que nunca paran de rugir", porque es que este tipo de barcos tienen la característica de que gastan electricidad en plan salvaje, y entonces no pueden apagar los motores ni estando amarrados en puerto, generando un ruido y un humo que no es precisamente del agrado de los vecinos.

El yate Anna amarrado junto a Xebec

Luego ahora con la moda de las telepantallas te enteras de todo en seguida, 2 minutos después de llegar el nuevo vecino ya el Google me había contado que ese barco es de un magnate ruso llamado Dmitry Rybolovlev, y Anna es el nombre de su hija, y lo de las tripas que rugen constantemente es porque tiene dentro muchos "sistemas ultramodernos" para que los pasajeros se mareen "menos", además de 167.000 litros de gasoil para hacerlos funcionar día y noche... como para hacer cola detrás de él en la gasolinera!

Y además dice el Google que a parte de este barco, este señor compró también hace poco una mansión de Donald Trump por 95 millones de dólares, y es también dueño del equipo de fútbol de Mónaco, del 10% del Banco de Chipre, y que en 2014 tuvo que pagar 4500 millones de dólares a su exmujer en lo que se considera el divorcio más caro de la historia conocida, claro, al lado de eso las facturas de la gasolinera parecerán calderilla :-P

Así que los días que le tuve delante mío tapando el horizonte pensaba "¡Ay si los barcos hablasen, lo que dirían!", tan blanco, moderno y reluciente y resulta que fue escenario del divorcio más caro de la historia, a veces es mejor ser pobre y vivir tranquilo.

El burro grande tapando el paisaje

Afortunadamente sólo estuvo un par de días, y no me dio la impresión de que fuera dentro ningún mangante ni ninguna princesa rusa, pero bueno, aún así sirvió para romper la monotonía del invierno, y atrajo a mucha gente de paseo al puerto para ver al nuevo vecino.

Y con el sexto barco del año el puerto quedó casi completo, este es el dique de visitantes, que con un par de barcos de este tipo ya se llena, ahora entiendo yo porque no hay pantalán de llegadas, porque hacen las cosas pensando en los barcos grandes como estos y no en los pequeños como el mío:

El yate María en Horta

El primer barco es el que se arrimaba tan despacito al muro, yo fui a dar un paseo por curiosidad a ver si también se trataba de un barco famoso o con alguna historia interesante en su estela, y resultó que tenía bandera nada menos que de las islas Marshall, la primera vez que la veo:

Popa de María con bandera de las islas Marshall

El caso es que mi app para saber la vida de los dueños de los barcos no encontraba nada con el nombre de María... que raro, pensé yo, mira que yo creía que el Google todo lo sabía y no me va a saber decir la vida de este barco, con lo grande que es... en esas estaba yo cuando de repente el móvil dio un respingo y bingo! resulta que ese barco antes se llamaba Aquarius y había cambiado de dueño en 2015, de ahí el cambio de nombre:

Salvavidas del yate Aquarius renombrado a María

De momento del nuevo dueño no se sabe mucho, sólo que escribe María sin acento y que no gasta demasiado en aros salvavidas, lo cual está muy bien, que hay que dar ejemplo para aprovechar las cosas viejas y así contaminar menos al no tener que fabricar cosas nuevas de forma innecesaria.

El anterior dueño era Steve Wynn, un señor que tiene muchos hoteles y casinos por todo el mundo y que es famoso por ganar mucho dinero con ellos, además de comprar obras de arte también muy caras y venderlas todavía más caras, en general tiene un perfil de "comprar caro y vender todavía más caro", y el barco no parece tener grandes aventuras a sus espaldas, la ficha técnica dice que tiene espacio para 16 señores/as y 18 sirvientes, así tocan a más de uno por persona y no discuten.

De cualquier forma, tratándose del famoso puerto de Horta, hasta los ricos más ricos en los barcos más grandes salen con sus pinturas y sus pinceles, se arrodillan en el duro cemento y dejan ahí su impronta artística, como este graffiti impresionista del dueño del Mylín IV (Micky Arison, jefe supremo de la Carnival Cruise Lines):

Graffiti de Mylín IV

Es que cuenta la leyenda que da mala suerte pasar por Horta y no dejar ahí tu graffiti en el puerto, y claro, después de que el dueño del Annita ignorase la leyenda y se hiciese famoso por participar en el divorcio más caro de la historia, a ver quien es el rico que se atreve a pasar por aquí sin plasmar sus dotes artísticas en el cemento.

Pero no todos son barcos grandes, blancos y aburridos como estos, sino que llegan también muchos barcos de vela como este otro, el Christian Radich de Oslo:

El Christian Radich en Horta

Fue construido en 1937 para servir como barco escuela para los alumnos de la Marina Mercante, y desde 1999 funciona tanto como barco de alquiler como ofreciendo cursos a bordo, en este caso, en febrero de 2016 llegó a Horta lleno de chavales jóvenes, parecía un instituto de secundaria flotante.

Tenía un mascarón de proa muy bonito, un detalle importante que también da buena suerte:

Mascarón de proa del Christian Radich

Realmente los barcos clásicos tienen un encanto que no tienen los modernos por muchos millones que cuesten, y así es que no todos los ricos tienen barcos grandes y blancos que parecen salidos de la misma fábrica, los hay con más estilo e imaginación que aparecen por aquí con barquitos tan originales como este:

Super yate clásico en Faial

Este en concreto no tuve tiempo de ir a verle la matrícula y no me sé su historia, podría ser tanto un barco de rico como uno de alquiler para turistas, la verdad es que se veía muy cuidado, yo diría que es de construcción reciente basándose en un diseño antiguo.

También es interesante comparar el tamaño de estos yates con los barcos que usa aquí la gente de a píe, en esta foto puede verse de izquierda a derecha: el barco barato que hace los trayectos entre islas, el menos barato que puede llevar algunos coches dentro, luego otro igual al primero, y por último el barco del rico que es más grande que los otros tres juntos:

Mega yate en terminal de ferry de Horta - Faial

Lo más gracioso de todo es que estos mega-yates apenas son usados por sus dueños unos pocos días al año, el resto del tiempo andan de un sitio para otro con sus oficiales, marineros, cocineros, limpiadores, camareros... todo el día sacándoles brillo no vaya a ser que al Señor se le ocurra aparecer por ahí y las cosas no estén como tienen que estar.

Yo ya conocí a personas que trabajaron en este tipo de barcos, y lo que cuentan es que básicamente es un trabajo como otro cualquiera, no necesariamente con salarios de lujo, de hecho a alguno conocí que llevaba muchos meses sin cobrar porque el dueño se había arruinado y estaba esperando a que un nuevo rico comprase el barco y pagase los salarios en atraso...

También luego dentro de esos barcos se dan situaciones incómodas con frecuencia, porque claro, el hecho de que haya entre 10 y 20 empleados trabajando en el barco implica que el dueño lo tiene difícil para hacer cosas tan simples como pasearse en ropa interior o tirarse un pedo a gusto; y cualquier desavenencia familiar no pasa desapercibida entre los empleados, de tal forma que según van pasando las horas y los días la tensión va en aumento... como me decía uno que trabaja en esos barcos "en el fondo es como si están en su empresa teniendo que ocuparse de sus empleados".

Después tienen muchos problemas porque en la mayoría de puertos y fondeaderos son demasiados grandes para entrar, ya sea por tamaño o por calado, a este por ejemplo le tuvieron que poner en el puerto comercial con los barcos que hacen los trayectos entre islas, vamos, en el otro extremo de la ciudad, a media hora andando del bar de Peter:

Mega yate en Horta con Iglesia al fondo

Este en concreto se llama Axioma y tiene bandera de Malta, aunque su dueño es otro magnate ruso llamado Dmitry Pumpyansky, que tiene varios bancos y dirige la mayor empresa de fabricación de tubos del planeta (TMK), el barco tiene 2 piscinas, un gimnasio y una sala de cine, con espacio para 12 señores/as y 20 sirvientes... y aún así le tocó en el último rincón del puerto.

La verdad es que yo si fuera rico no tendría un barco así, quizás uno metro y medio más grande que Xebec, pero eso de tener que gestionar una empresa con 20 empleados sólo para poder mover tu barco, realmente no me convence, y de hecho ya conocí a algún yatista en un buen velero de 12 ó 14 metros que bien podría tener un bicho de esos de 4 alturas pero prefirió tener algo más manejable y que pudiese mover sólo con la ayuda de familiares y amigos.

Y como quiera que sea los veleros de antaño le dan un toque mucho más especial al puerto, en esta foto pueden verse de izquierda a derecha: el Morgenster de Holanda fabricado en 1919, el Christian Radich de 1939, y el Xebec de 1970 (ya le queda poco para el medio siglo!):

El puerto de Horta con dos tall ships

Y entre todos estos barcos fue a llegar nada menos que el Tres Hombres, un mercante a vela y sin motor con el que ya coincidí en la Isla Brava de Cabo Verde allá por 2013, aquí se le puede ver amarrando al dique de visitantes (con la ayuda de 4 lanchas con motor):

El mercante clásico Tres hombres llegando a Horta

Y aquí ya instalado en mi barrio, este no hace ruido como el otro, a veces cantan, pero cantan bien!

El mercante a vela Tres Hombres amarrado al lado de Xebec

Ahí donde se le ve, ese barco lleva desde 2009 cruzando el Atlántico 4 veces al año admitiendo mercancía y pasajeros-aprendices, pertenece a una empresa llamada "Fair Transport", que a parte de operar más barcos de ese tipo tiene un proyecto para empezar a fabricar veleros mercantes con la tecnología del siglo XXI, es realmente un proyecto interesante.

El precio del pasaje entra dentro de lo razonable, todo el viaje desde Europa al Caribe y vuelta sale por unos 9000€, y sólo un tramo, como por ejemplo de Azores a Holanda, por unos dos mil y pico, no es mucho teniendo en cuenta lo que implica gestionar un barco de ese tipo.

Por cierto, que la bandera esa del Tres Hombres es nada menos que de Vanuatu, un remoto país en medio del Océano Pacífico, antes tenía bandera de Sierra Leona... como se puede ver, hay banderas de todo el planeta por estos lares.

Y así van pasando los días por esta parte del mundo, para la próxima semana ya dan mal tiempo, y de hecho ahora está el puerto casi vacío de visitantes, pero es cuestión de que vuelva el anticiclón a ponerse encima nuestro una temporada y el puerto vuelve a llenarse de nuevos barcos y nuevas caras ^_^

Ignacio Vidal, el autor de esta web

Nacho (el autor de esta web)

En otros tiempos técnico de sistemas Unix, en 2004 decidí intentar vivir mi vida de una forma más coherente conmigo mismo, y así fue como surgió esta web, en la que escribo desde entonces cuando mis circunstancias me lo permiten.

Nací en España hace ya 39 años, y después de andar viendo mundo a bordo de un pequeño barco durante 10 años, finalmente decidí establecerme en la isla de Santa María (Portugal), un oasis de paz, tranquilidad y belleza en este planeta cada vez más atribulado en el que vivimos.

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