Reparaciones Estructurales: lo viejo no vuelve a ser nuevo

Cuando compré a Xebec en 2008 no podía imaginarme que a lo largo de los siguientes años tendría que hacer frente a tantos problemas estructurales... de hecho esa era mi mayor preocupación y el motivo por el que pagué un buen dinero a un perito profesional para que inspeccionase el barco antes de comprarlo, todo para nada, al final la dura realidad es que un barco con cerca de medio siglo de antigüedad es casi seguro que vaya a tener problemas estructurales si se usa de verdad.

El primer problema gordo vino 5 millas después de comenzar a usar el barco, el timón se partió a la mitad... después cuando llegué a España me encontré con que una parte del casco y la cubierta se habían deformado y había esta grieta de fatiga entre el mamparo principal y el casco:

grieta de fatiga en interior de casco de fibra de vidrio

Esa fue la segunda gran reparación que tuve que hacer (después de la del timón), aquí se me puede ver estrenándome en la fibra de vidrio en el verano de 2008, en vez de estar en la playa o de excursión por el monte:

reparación estructural dentro de barco de fibra de vidrio

Unos meses después de aquello un temporal con vientos de cerca de 200 km/h pasó por Gijón, y simplemente con la fuerza del viento en el mástil y la vibración producida por este, la cubierta se deformo por la fuerza de comprensión del mástil... otra gran reparación para entretenerme durante la primavera/verano de 2009.

Después cuando empecé a viajar en 2010 fueron surgiendo cosas, en Camariñas tuve que reforzar los alrededores de un anclaje de la jarcia, en Baiona (2011) tuve que reparar la quilla que estaba hecha polvo debido a un impacto de hacía muchos años, luego en Madeira (2012) conseguí por fin hacer un timón nuevo para sustituir al que había partido en Plymouth y estaba parcheado con unas chapas y unos tornillos...

Y por último aquí en la isla de las Flores (2014) terminé por pelar todo el casco y volver a enfibrarlo con epoxi, estos son una parte de los materiales para ello, fue una suerte conseguir que me los enviasen desde España, se consideran mercancía peligrosa y no es simple ni barato el conseguirlos si se está lejos de las grandes ciudades:

materiales para reparación con fibra de vidrio y epoxi

Curiosamente, con los años llegué a conocer a uno de los antiguos propietarios de Offshore Yachts, el astillero que hacía los Halcyon 27 como Xebec, y él mismo me dijo que cuando fabricaban estos barcos nunca pensaron que fuesen a tener una vida útil de más de 20 años, de hecho el hombre no daba crédito a sus ojos allá por septiembre de 2013 cuando llegó a Flores desde Estados Unidos y se encontró conmigo, que acababa de hacer una travesía de 30 días desde Cabo Verde en un Halcyon 27.

La realidad es que los problemas estructurales de los barcos tienen solución, el problema es que muchas veces esta no es viable económicamente, es decir, que a menudo puede tener más sentido hacer un barco nuevo que no intentar arreglar uno que está agotado y fatigado por todos lados... pero bueno, como hoy en día el Mundo está cada vez más desquiciado y lleno de cosas sin sentido, pues yo a lo largo de los años fui parcheando y reparando a Xebec como buenamente pude, aún sabiendo que tal vez estaba haciendo un mal negocio...

Podría decir que lo hice porque estaba enamorado del barco, pero sería mentira... en realidad fue simplemente porque no tenía nada mejor en que invertir el tiempo y el dinero, y bueno, como quiera que sea al final tengo un barco que está bastante bien, ya no queda mucho más por romperse! XD

Ahora falta ver si el esfuerzo mereció la pena, y supongo que el tiempo lo dirá, mientras tanto se me ocurrió hacer este resumen de los principales problemas que tuvo para que la gente que está pensando en comprar un barco de esos años (Xebec fue construido en 1970) se haga una idea de lo que se puede encontrar y de si le interesa realmente el negocio o no.

Ignacio Vidal, el autor de esta web

Nacho (el autor de esta web)

En otros tiempos técnico de sistemas Unix, en 2004 decidí intentar vivir mi vida de una forma más coherente conmigo mismo, y así fue como surgió esta web, en la que escribo desde entonces cuando mis circunstancias me lo permiten.

Nací en España hace ya 40 años, y después de andar viendo mundo a bordo de un pequeño barco durante 10 años, finalmente decidí establecerme en la isla de Santa María (Portugal), un oasis de paz, tranquilidad y belleza en este planeta cada vez más atribulado en el que vivimos.

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