Recetas marineras: para comer bien a bordo

Puede parecer un detalle secundario, pero el comer razonablemente bien a bordo de un barco pequeño no es una cosa simple ni fácil, se trata de un espacio muy reducido donde todo es más difícil, caro y laborioso que en una cocina normal, de tal forma que la tendencia es a tirar más de comida procesada y restaurantes que no a cocinar como Dios manda, con las consecuencias negativas que esto tiene a largo plazo.

Así pues, en esta sección se me ocurrió dar algunas recetas e ideas para optimizar la cocina a bordo, se trata principalmente de conseguir hacer las cosas dentro de unos límites de esfuerzo y tiempo razonables para que en la práctica merezca más la pena cocinar a bordo que no ir a un restaurante o abrir una lata de cualquier cosa.

Para empezar, toda buena comida sale de una buena cocina, esta es la de Xebec:

la cocina de Xebec

Obviamente, para alguien que nunca cocinó en un barco de vela puede parecer poco menos que un rincón diminuto atiborrado de cosas, pero comparándola con las cocinas habituales en barcos de 8 metros de eslora y más grandes, tiene muchos detalles importantes que facilitan la vida del cocinero:

  • Un fregadero bien grande (a la izquierda), con agua dulce y salada; es fundamental poder fregar los cacharros rápida y cómodamente, de lo contrario te dará pereza ponerte a cocinar en condiciones.
  • Otro fregadero secundario, a la derecha del anterior, que se usa cuando hay muchos cacharros y también es muy útil para que las botellas y envases de uso habitual no salgan disparados por el movimiento del barco.
  • Un cubo de basura bien accesible, abajo a la izquierda, tiene un imán que mantiene la tapa abierta cuando hace falta.
  • Un grifo de agua de mar por gravedad, a la izquierda del cubo de basura.
  • Tápers de calidad para guardar ingredientes diversos, los de la tapa azul son marca Tatay, los mejores que conozco.
  • Cubiertos bien a mano (detrás de la cocina).
  • Platos y vasos accesibles y que no se muevan.
  • Una aceitera muy estable (a la derecha), la de la foto la compré en Baiona en 2011 y ha resistido de todo sin hacer nunca un estropicio.

Básicamente se trata de optimizar cada pequeña acción o movimiento para que el conjunto de ellos no sea demasiado pesado y laborioso, y de esa forma cocinemos con comodidad y en un tiempo razonable.

Luego lo que son los fogones y el horno en si son también muy importantes, pero ahí las cosas se complican, yo por ejemplo en mi barco no tengo espacio para tener una cocina de barco con horno, y me tengo que conformar con una de dos fuegos sin horno que funciona con alcohol de quemar.

El mayor problema de esta cocina es que cada vez es más difícil encontrar combustible de calidad para ella, en Portugal es casi imposible, y hay que usar alcohol sanitario que es caro, huele mal y ensucia los cacharros por debajo... vamos, un asco, por eso terminé comprando un fogón y un horno eléctricos para usar en puerto.

Después las cocinas un poco buenas para barcos tienen unos precios disparatados, así por ejemplo una de dos fuegos de parafina cuesta cerca de 900€, si es con horno ya pasa de 3000€; y en el caso de las de gasoil andan por 2000€ las de dos fuegos y algo más las que tienen horno, el problema de estas últimas es que son muy pesadas, entre 40 y 60 kilos.

Con lo cual si se tiene un barco pequeño como el mío vale más el apaño de la cocina de alcohol para navegar (menos de 200€), y un horno eléctrico de 40€ como este que compré al llegar a Faial:

El horno de Xebec

Pero como quiera que sea el tema del horno es muy importante en un barco, porque permite cocinar muy eficientemente, por ejemplo yo hago a menudo verduras asadas como en la anterior foto, es sólo limpiar/pelar las verduras, meterlas al horno y mientras se asan cocinar algo de arroz, pasta, quinoa o lo que sea... en 15 minutos tienes una comida sana y nutritiva sin haber manchado casi cacharros ni haber tenido que hacer nada difícil y laborioso.

Juntas a todo eso un buen uso de especias y condimentos, alguna receta de salsa especial y fácil de hacer, y ya eres la envidia del pantalán ;-)

Ignacio Vidal, el autor de esta web

Nacho (el autor de esta web)

En otros tiempos técnico de sistemas Unix, en 2004 decidí intentar vivir mi vida de una forma más coherente conmigo mismo, y así fue como surgió esta web, en la que escribo desde entonces cuando mis circunstancias me lo permiten.

Nací en España hace ya 39 años, y después de andar viendo mundo a bordo de un pequeño barco durante 10 años, finalmente decidí establecerme en la isla de Santa María (Portugal), un oasis de paz, tranquilidad y belleza en este planeta cada vez más atribulado en el que vivimos.

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