Los comienzos (2008) - Les perres

El tema del dinero es fundamental en un proyecto de este tipo, en los últimos 4 años he conocido a mucha gente viviendo y/o viajando en barcos, y claramente, la causa número uno de "fracasos" y situaciones indeseables es por problemas económicos, incluso es muy fácil caer en la marginalidad extrema y acabar viviendo en una especie de chabola flotante, esto en España es más raro de ver porque aquí no hay costumbre de vivir en barcos, pero en Inglaterra y Francia donde esta costumbre es muy habitual se ven este tipo de situaciones a menudo.

Hay básicamente 2 tipos de personas que viven en un barco, los que andan sobrados de dinero y los que no, yo pertenezco a este segundo tipo, y por tanto tuve que hacer mis números cuidadosamente y con un margen de seguridad amplio "por si las moscas".

El caso es que los números vinieron a decir que si cogía los ahorros que me quedaban de Madrid, vendía todo lo que tenía en mi casa más las cosas que guardaba en casa de mis padres, empezaba a intentar gastar lo menos posible y le pedía un pequeño crédito al banco, con un poco de suerte podría disponer de unos 30000 euros para hacer TODO.

Así que empecé por vender todas las cosas vendibles que tenía, salvo algunas pocas que decidí guardar por motivos sentimentales, una buena parte de ellas las subasté a través de Ebay y saqué bastante dinero (a cambio de un trabajo descomunal haciendo paquetitos, yendo a correos y publicando subastas...); en esa foto se me puede ver en plena faena, en primer plano están los paquetes ya hechos, luego el rollo de papel de burbujas para embalar las cosas, y por último yo agobiado pensando en que son las tantas de la noche y todavía me quedan una veintena de paquetes por hacer...

Vendiendo todo mi patrimonio al mejor postor en Ebay

Hubo otras cosas que las vendí a través de anuncios gratuitos en el periódico, y algunas como mi colección de trenes de juguete la vendí en un mercado de calle que organizan todas las navidades en el Museo del Ferrocarril de Asturias la Asociación de Amigos del Ferrocarril Don Pelayo. En esta foto se me puede ver en el susodicho mercado, lo pasé muy bien y conocí a muchos amigos y amigas del ferrocarril como yo ^_^

Vendiendo mi colección de trenes en el Museo del Ferrocarril de Asturias

En la foto todavía estaba montando el puesto (tenía la mercancía en el carrito y las maletas), una vez que empezó el mercado no tuve tiempo de sacar más fotos con todo el barullo que se formó alrededor, lo vendí casi todo y saqué varios miles de euros en sólo dos días, es increíble como se revalorizaron estas cosas, igual una locomotora que compré por unos 12 euros en el año 92, 14 años después se vendía por 60 u 80!

En cambio la colección de sellos que tenía no valía nada, a penas me daban la cuarta parte del valor facial de los sellos (sellos nuevos y en perfecto estado), así que aquello de que "invertir en sellos es una inversión segura" que se decía tanto en los años 90 en España sencillamente era una bobada más, como aquello de que las acciones de Terra y Telefónica sólo podían subir y nunca bajar, al igual que los pisos, que sólo podía subir su precio hasta el infinito y más allá...

Al final, después de casi un año vendiendo cosas sin parar ya tenía la casa casi vacía, así que fui al banco a ver que condiciones me daban para un crédito al consumo de entre 10000 y 20000 euros a unos 5 años, y nada... una banda de brutos, no tenían nada que ver con los simpáticos banqueros con los que trabajé en Madrid, estos sólo tenían un manualillo que les ponía que en los créditos para barcos había que presentar factura proforma, y por mucho que les insistí que cuando compras un barco de segunda mano no hay factura proforma antes de comprar el barco, nada... erre que erre que sin factura proforma no hay crédito, y que además por ser yo en vez de un interés del 6% que le dan a los funcionarios, a mi me daban un 9% por ser autónomo...

Así que después de un par de mañanas visitando banqueros de manualillo, decidí pasar de ellos y apañarme con el dinero que tenía y lo que iba ganando mes tras mes. A la larga esto resulto ser una decisión muy acertada, porque realmente el haber tenido que pagar ese mini-crédito hubiera supuesto un lastre importante, y en la práctica sólo hubiera servido para acabar teniendo un barco más grande de lo necesario y más caro de mantener que el barco que compré al final.

Así que en el fondo los banqueros acartonados me hicieron un favor ^_^.

Ignacio Vidal, el autor de esta web

Nacho (el autor de esta web)

En otros tiempos técnico de sistemas Unix, en 2004 decidí intentar vivir mi vida de una forma más coherente conmigo mismo, y así fue como surgió esta web, en la que escribo desde entonces cuando mis circunstancias me lo permiten.

Nací en España hace ya 39 años, y después de andar viendo mundo a bordo de un pequeño barco durante 10 años, finalmente decidí establecerme en la isla de Santa María (Portugal), un oasis de paz, tranquilidad y belleza en este planeta cada vez más atribulado en el que vivimos.

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